9 de julio de 2012

La Guerra que no Podemos Perder



La Guerra que no Podemos Perder - Una Charla del Profesor Steve Best Acerca del Veganismo Actual


Transcripción de la famosa charla de motivación del Profesor Steve Best acerca del veganismo en Alemania. 
Video de la charla aqui (en Ingles)

Quiero hablar de algunas de las fortalezas y debilidades de nuestro movimiento, y di a esta charla el título que tenía "La guerra que no podemos perder", porque creo que estamos en una guerra en este planeta en este momento. Un guerra para salvar a los animales, una guerra para salvar el planeta y una guerra para salvarnos a nosotros mismos. Creo que esta es una crisis muy grave y las dos únicas palabras que puedo pensar son adecuadas para describir lo que está sucediendo en este planeta en este momento son, guerra y holocausto.

No podríamos estar en una situación más grave que en la cual estamos, no podríamos estar en un punto más importante en el tiempo que en el cual estamos ahora. Y todos llegamos al mismo lugar, todos estamos aquí juntos, venimos de diferentes viajes, y de una u otra manera hemos superado los obstáculos en nuestro camino: la propaganda, la socialización, nuestras familias, los medios de comunicación, nuestros compañeros, todos ellos nos dicen que tenemos que comer carne para estar sanos, estar cuerdos y ser miembros activos de la sociedad.

Tengo buenas y malas noticias. La buena noticia es que, como veganos, somos increíblemente importantes para el futuro, no habrá ningún futuro sin veganismo. La izquierda no puede ejecutar una revolución sin derechos de los animales y sin los veganos. No es una revolución para liberar una especie a costa de todas las otras especies. El izquierdismo es sólo el estalinismo hacia los animales, el izquierdismo es el paradigma social más radical, pero estaen su era paleolítica en su comprensión de los animales. Y los izquierdistas y los movimientos sociales progresistas no podrían estar más retrasados en su comprensión de los problemas de los animales, la salud y la dieta, de la ética, del respeto y del importante papel que juega el veganismo para la ecología y la sostenibilidad. Así que no podemos tener un futuro sin el veganismo y no podemos tener una ecología, un planeta sostenible, sin el veganismo.

 Tengan en cuenta que somos el único movimiento con una ética no-violenta, ya que los izquierdistas creen en la matanza de los animales, siempre y cuando lo hagan "humanamente". Esa es la conciencia que pueden plantar, a la cual pueden llegar pero no son capaces de superar. Los ecologistas creen en cazar y matar y comer animales, siempre y cuando sea hecho de forma sostenible y mantenga las poblaciones intactas, pero nosotros, los veganos, creemos en el valor de cada vida individual y sensible y somos completamente únicos en eso.

Esa es la buena noticia, que somos únicos, somos importantes, somos profundos, somos indispensables para un futuro viable.

Ahora la mala noticia es que en primer lugar, no sabemos cómo realizar nuestro potencial, seguimos siendo pequeños, débiles y marginados. Tenemos todo tipo de enemigos en este mundo, que incluyen corporaciones, los grandes medios de comunicación, las industrias de la carne y los productos lácteos, que incluyen la ideología carnivora, que incluyen el estado policial, y que incluyen las fuerzas de seguridad que hacen cumplir el holocausto animal como algo válido y legítimo, y lo protegen completamente. Pero de alguna manera somos nuestro peor enemigo.

En muchos sentidos nos estamos limitando. Estamos cada vez más fuertes, estamos creciendo en número pero muy lentamente, y ellos están creciendo mucho más fuertes que nosotros a un ritmo mucho más rápido.

Hay muchos de términos que yo usaría para describir nuestras limitaciones y no puedo descomprimir todos y cada uno de ellos, pero voy a agrupar alrededor de 7 u 8 de ellos. Soy consciente de que hay excepciones a la regla, pero la generalización que voy a utilizar es justa y es precisa.

Somos apolíticos y orientados a un estilo de vida, somos consumistas y fácilmente cooptados dentro del capitalismo, somos elitistas. Somos de clase media, clase alta y blancos. Eso es porque no prestamos atención, no nos preocupamos lo suficiente acerca de los problemas de clase y raza, y si lo hiciéramos, tendríamos un fuerte movimiento más grande y más diverso. Pero no lo hacemos! Nos preocupamos más de nuestra propia pureza o la pureza de otros veganos más de lo que nos preocupamos de los problemas sociales y las estructuras sociales.

SOBREESTIMAMOS NUESTRO CRECIMIENTO, NUESTROS NUMEROS Y NUESTRO PODER, y lo hacemos manipulando los números y solo mirando a sectores muy pequeños de la realidad, viviendo en nuestra burbuja de la cual no miramos fuera. 

Podemos leer titulares de los periódicos que dicen que "el número de niños veganos es cada vez mayor" o "hay más y más estudiantes universitariosveganos que nunca antes", pero estos son pequeños sectores de nuestras poblaciones y la población en general NO está creciendo. 

¿Sabían que tenemos una matemática mágica que se llama "las matemáticas distorsionadas" y los que divulgan el veganismo a la gente lo practican más que nadie. Por cada folleto que reparten creen que pueden conseguir un vegano, "un folleto - un vegano, 5000 folletos - 5000veganos." Ahora, buscan alguna vez en el basurero para ver cuantos folletos han sido tirados a la basura? ¿Alguna vez preguntan si la gente lleva los folletos a la casa y los lee? ¿Alguna vez preguntan si los leen, los entienden y empiezan a experimentar con el veganismo? Alguna vez preguntan si estas personas les hablan a sus amigos sobre el veganismo, lo cual se utiliza para inflar nuestros números. La respuesta es No! No lo hacemos! 

Entonces la gente vegana que divulgan el veganismo (que practican alcance vegano) inventan números, los números más fantásticos y optimistas que pueden tener para hacernos creer que estamos creciendo. La verdad es que no tenemos idea de qué impacto tiene el alcancevegano, no ha habido ningún estudio, pero nos mentimos a nosotros mismos y decimos que estamos haciendo un gran trabajo al compartir folletos veganos

Ahora, un segundo problema es que utilizamos los números como los siguientes: "Si eres vegano, salvas las vidas de 100 animales al año, si eres vegano alvas las vidas de 5000 - 6000 animales al año." Tengo un par de impactantes sugerencias para ti, porque somos tan pequeños y aislados, yo sugiero que un vegano ni siquiera salva una vida animal al año, ni una! Y eso se debe a que en países como Estados Unidos, la industria de la carne está totalmente subsidiada por el gobierno. En Estados Unidos los veganos son menos del uno por ciento. Si el numero de animales asesinados reduce marginalmente debido a los veganos, el gobierno dará subsidios de cientos de millones de dólares a los agricultores, les darán más carne a los niños de la escuela, bajaran los precios de la carne y así recuperaran lo que han perdido. Así que, si quieres salvar a un animal, visita un refugio o entra a un laboratorio donde prueban en animales, porque el gobierno y las corporaciones recompensan por los veganos de una manera u otra. 

Leí un artículo en Facebook recientemente donde un vegano utilizaba "matemáticas distorsionadas" para afirmar que "vamos a ganar la revolución dentro de los 6 años." Esta es una fantasía, se trata de una incapacidad para lidiar con la realidad, esto no está ayudando a nuestro movimiento, esto nos está haciendo daño. Lo siento, no estoy tratando de bajarles la moral, voy a tratar de levantarlos un poco más tarde, pero tenemos que enfrentarnos a algunos hechos. No estamos ganando, estamos perdiendo y estamos perdiendo muy mal! Estamos perdiendo contra el crecimiento de la población, estamos perdiendo contra China y la India, estamos perdiendo contra la modernización, el neoliberalismo, los gobiernos autoritarios y las leyes de derechos civiles, estamos perdiendo contra la extinción de especies y estamos perdiendo contra el cambio climático. 

Esto es lo que dicen los científicos sólo para darles un ejemplo, en el año2050 lo siguiente sera verdad. 

1) La población mundial sera 9 mil millones de personas 
2) Los océanos estarán muertos y no habrá peces. 
3) Se habrá perdido de 1 a 2 tercios de las especies existentes. 
4) Todos los casquetes polares se habrán derretido 

¿Dónde está la victoria? ¿Estamos ganando? ¿Vamos a ganar? ¿Vamos a ganar con esa actitud de que "estamos ganando"? No hay ninguna posibilidad! Tenemos que salir de la tierra vegana de fantasía y hacer frente a los hechos de lo fuerte que es nuestro enemigo y lo fuerte que nuestro desafío es en realidad. 

Por un lado somos demasiado optimistas y por el contrario somos demasiado pesimistas, una actitud pasiva agresiva. La parte agresiva es "vamos a ganar, victoria hoy, victoria en 6 años", ahora viene la parte pasiva "bueno ... aunque sea poco, ayuda" y "bueno ... si yo salvo a una persona en mi vida he hecho algo bueno." Que tan patéticamente bajas podemos establecer nuestras metas! 

El principal problema de la manera en que pensamos acerca del mundo se puede poner en estos términos: pretendemos que podemos terminar con el holocausto repartiendo folletos veganos, al igual que pretendemos que podemos educar a los fascistas en humanidad y que tenemos una cantidad infinita de tiempo para salvar al mundo. Pero los científicos dicen que tenemos las condiciones finitas, tenemos una ventana muy pequeña de oportunidad para evitar una catástrofe y lo que se llama el punto de inflexión, después del cual, sea demasiado tarde para detener el cambio climático y la extinción de especies fuera de control. 

Tenemos que conseguir un contacto con la realidad, porque si no conocemos al enemigo contra el cual estamos luchando, no podemos luchar de forma eficaz. 

Donald Watson, el fundador del veganismo, en 1944 definió al veganismocomo una política de lucha contra la opresión, en contra de la opresión de los animales no humanos, de animales humanos y de toda la opresión. Lo definió en el término político más amplio posible y, sin embargo, hemos reducido al veganismo de una política de liberación total, a un estilo de vida sencillo. Y luego nos preguntamos por qué somos pequeños, por lo que son marginales y por qué la izquierda tiene un absoluto desprecio por nosotros. Es porque no sabemos lo que significa divulgar el veganismo, no sabemos lo que es la educación vegana, no sabemos cómo salir de esta pequeña burbuja en la cual vivimos. Somos demasiado pasivos. Oigo a menudo que el veganismo es un boicot a los productos malos. Boicotear es abstenerse de hacer daño, no es acción, y no es ser activo! 

Para dar una analogía sorprendente: Si me opongo a la pedofilia y me abstengo de ser un consumidor de la pornografía infantil, estoy parando la pedofilia? ¿Estamos deteniendo la masacre de los animales y el holocausto animal al boicotear productos de origen animal? Si tuviéramos 60 o 70 por ciento de la población, tal vez la estaríamos haciendo, pero si somos menos del 1 por ciento de la población y boicoteamos un producto realmente no estamos parando nada? Solo hasta esto llegan nuestras responsabilidades? 

Permítanme sugerir algunas cosas que podemos hacer para que nuestro movimiento sea más fuerte y más relevante. Permítanme sugerir algunas cosas que podemos hacer para que el potencial que tenemos pueda ser revolucionario, REAL! Sigamos haciendo la educación vegana, sigamos haciendo campañas de alcance veganas, seamos mucho mas creativos e incluyentes. Vayamos a las familias que son pobres, a las ciudades del interior y los guetos, vayamos a la gente de otras razas, salgamos de nuestra zona de conformidad y realmente empecemos una actividad de comunicación, salgaos de la cocina a las calles, dejamos de hornear pastelitos y dediquémonos a preparar las recetas para la revolución.

El veganismo debería ser un movimiento de resistencia social. Debemos estar en las calles y no en nuestros hogares, tenemos que empezar a hacer que los cambios sociales sucedan. Tenemos que hacer lo que hacen en Inglaterra, poner nuestro cuerpo delante del camión, poner nuestros brazos alrededor de un matadero, derribar las puertas y romper las ventanas. No permitas que el holocausto continúe. Dejemos de ser tan pasivos, convirtámonos en un movimiento de resistencia. Empecemos a romperse las leyes, empecemos a unirnos a la desobediencia civil. Dejemos de ser buenos ciudadanos, cuando una ley es injusta, lo correcto es desobedecer! ¿Crees que suena radical? Sólo estoy citando a Gandhi y Martin Luther King, los citamos todo el tiempo en palabras, pero no seguimos sus acciones, si siguiéramos a Gandhi y King en acción, tendríamos un movimiento de resistencia social, que estaría en las calles y no en las cocinas. 

No hay nada de qué avergonzarse al ir a la cárcel por las razones correctas, Thoreau, Gandhi, King, Tolstoi, César Chávez, todos los grandes personajes de la historia enseñan que hay dignidad en ir a la cárcel cuando se rompe la ley por la razón correcta. Y para aquellos de ustedes con hijos, quiero sugerir que se trata de una actividad familiar, ya que Martín LuteroKing dijo, y cito: "vamos a llenar las cárceles con niños cantando" 

Tenemos mucho que aprender de lo que sucedió con el movimiento ecologista. El movimiento ecologista ha sido derrotado, sus miembros han sido cooptados y ahora forman parte del establecimiento capitalista. No podemos permitir que eso suceda a nosotros, pero estamos viendo que eso sucede con la domesticación del veganismo, con el capitalismovegano, con la carne conseguida "humanamente." Por supuesto que la carne "humana" no es vegano, pero tienes los dos mayores grupos de defensa animal en el mundo, la HSUS y PETA, que están certificando la "masacre humana" y la "carne humana".

PETA compra acciones de empresas de la carne para poder tener una influencia en su voto, PETA premia a Temple Grandin por la construcción de mataderos que minimicen el miedo a los animales mientras estén siendo asesinados. Ahora estamos trabajando con las empresas para hacer que el holocausto sea seguro, de modo que podamos tocar violines mientras los judíos marchan a su muerte. 

Así que sugiero que mejoremos nuestras tácticas, podemos aprender de los errores del movimiento ecologista, no nos dejemos cooptar. Nos hacemos más fuertes y luchamos con más fuerza. Sugiero que nos resistamos, resistamos la ilusión, nos resistamos a la autocomplacencia, nos resistamos a la cooptación y nos resistamos a la no-resistencia. Tenemos que crecer en número y diversidad, y la única manera de hacerlo es trabajar con otros movimientos sociales que ya conocen las calles. 

Los movimientos sociales progresistas en general no nos respetan. Tenemos que iniciar un diálogo con ellos, tenemos que tender la mano, tenemos que construir puentes con otros movimientos, ahi esta nuestro poder, ahí están nuestros numeros, ahí esta nuestra diversidad. 

Por encima de todo lo que necesitamos es enfrentar los hechos, tenemos que salir de nuestra burbuja y ver lo que la industria bancaria está haciendo, miremos en el FMI, miramos al Banco Mundial, miremos lo que está sucediendo en el hemisferio del sur, prestemos atención a lo que las corporaciones y gobiernos están haciendo, prestemos atención a la ciencia y los hechos ecológicos. En otras palabras, vamos a ampliar nuestra visión, vamos a ver lo que está pasando en el mundo social, en el mundo del medio ambiente y no sólo lo que está sucediendo en el supermercado, y seamos lo suficientemente fuerte para enfrentar los hechos y dejar que nos motiven para luchar más. NO SE PUEDE CAMBIAR UN PROBLEMA QUE NO SE ENTIENDE. No se puede cortar un cáncer si no se sabe qué tan profundo se encuentra. No se puede derrotar a un enemigo que es subestimado. Nuestro reto es luchar sin ilusiones, pero nunca llegar a desilusionarnos.

Debemos tomar el actual movimiento vegano superficial y convertirlo en lo que yo llamo un movimiento vegano de profundidad, que significa mirar el panorama completo, no aislarse de otros movimientos, que significa que educamos pero también agitamos, y que significa que nos convertimos en una fuerza de reconocimiento. Empecemos por un replanteamiento de lo que estamos haciendo. Vamos a iniciar un diálogo crítico entre nosotros. Miremos nuestras debilidades, miremos nuestras fortalezas y veamos cómo podemos llegar a ser poderosos en vez de permanecer débiles. Vamos a subir el listón, no bajar el listón. Elevemos nuestros números de 1% a 80% y transformemos esta sociedad en algo sano, humano y sostenible.